Autor: Robert Sheckley
Cuando comencé su lectura las expectativas de una novela incisiva y amena parecían cumplirse; un arranque directo, una idea interesante y sobre todo, y pese al necesario tamiz de la traducción, la promesa de la lectura de un fino estilista.
Hacia la mitad del libro, Sheckley se olvida de la relación entre autor y escritor rompiendo con su propia línea argumental y comenzando a narrar cosas sin coherencia con lo anterior. Sin descubrir el argumento, la novela parece ser un divertido viaje por el Universo, explorando las más inimaginables razas y sociedades, hasta que Sheckley empieza a meter a su personaje principal en una serie de situaciones incoherentes, con débiles hilos conductores y resoluciones a cual más absurda, logrando que una novela con un principio prometedor se convierta en una espesa maraña sin sentido.
Hacia la mitad del libro, Sheckley se olvida de la relación entre autor y escritor rompiendo con su propia línea argumental y comenzando a narrar cosas sin coherencia con lo anterior. Sin descubrir el argumento, la novela parece ser un divertido viaje por el Universo, explorando las más inimaginables razas y sociedades, hasta que Sheckley empieza a meter a su personaje principal en una serie de situaciones incoherentes, con débiles hilos conductores y resoluciones a cual más absurda, logrando que una novela con un principio prometedor se convierta en una espesa maraña sin sentido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario